A continuación te presentamos un video con 100 datos interesantes de la Ciudad de México.
La Ciudad Desconocida: Las 100 Curiosidades De La Ciudad De México
Video del canal:
Mi estado México
Conoce este fascinante estado que es México, cultura y tradición.
abril 23, 2015
Monumentos historicos
1. Fuente de la Diana Cazadora
Originalmente llamada “Flechadora de las
Estrellas del Norte”, la escultura que corona está fuente está inspirada
en la diosa de la cacería y es obra del escultor Juan Fernando Olaguíbel. Se
inauguró en 1942, pero su historia estuvo marcada por la polémica que desató la
desnudez de La Diana entre los sectores más conservadores de aquella época.
La identidad de la modelo que posó para
crear esta escultura permaneció en el anonimato hasta 1992, cuando Helvia
Martínez Verdayes autorizó que se difundiera su nombre como la mujer que
inspiró el monumento en sus años de adolescencia.
Ubicación: Av. Paseo de la Reforma,
Centro Histórico.
2. Ángel de la Independencia
“El Ángel”, como se le conoce
popularmente, es el monumento más identificado con la Ciudad de México. Se
ubica en la avenida Paseo de la Reforma y fue construido en 1902 por el
arquitecto Antonio Rivas Mercado.
Su diseño consiste en una columna corintia
rematada por un pedestal donde yace la representación de la Victoria
Alada: un ángel sosteniendo una corona de laurel y una cadena de tres eslabones
que simbolizan el rompimiento de tres siglos de dominio español.
La base del monumento es un mausoleo donde
se en cuentran los restos de los héroes de la Independencia Miguel
Hidalgo, Vicente Guerrero e Ignacio Allende.
La glorieta del Ángel de la Independencia
es el principal punto de reunión de los capitalinos para celebrar
cualquier victoria nacional.
3. Monumento a la Revolución
Lo que inicialmente se concibió como el
nuevo edificio parlamentario de México durante el porfiriato, terminó siendo
uno de los monumentos más grandes y significativos del país. Como lo indica su
nombre, el Monumento a la
Revolución rinde homenaje al movimiento liderado por personajes
legendarios como Emiliano Zapata y Pancho Villa. Cuenta con un museo temático
en el sótano y un extraordinario mirador desde su imponente bóveda.
Ubicación: Plaza de la República, Centro
Histórico.
4. Monumento a la Madre
Se inauguró en 1949 como homenaje a las
madres mexicanas. Se caracteriza por esculturas que invocan la
identidad indígena de México.
El Monumento a la Madre fue ideado
durante el auge de la Escuela Mexicana de Escultura. Expresa los ideales
de justicia y bienestar social. Tanto el monumento como la plaza
donde se localiza fueron restaurados en fechas recientes.
Ubicación: calles Sullivan y Villalongín.
5. Monumento a los Niños Héroes
Se trata de seis columnas levantadas en
honor a cada uno de los cadetes del Heroico Colegio Militar que murieron
defendiendo el Castillo de
Chapultepecdurante de la invasión norteamericana de 1847 .
De la llamada Batalla de Chapultepec se
desprenden narraciones extraordinarias, como aquella que relata la heroicidad
del cadete Juan Escutia, quien se habría arrojado desde las alturas
del Castillo de Chapultepec envuelto en la bandera mexicana para
salvaguardarla de las tropas norteamericanas.
Ubicación: primera sección del Bosque de
Chapultepec
6. Hemiciclo a Juárez
Se trata de un monumento dedicado al
presidente Benito Juárez. Originario de Guelatao, Oaxaca.
Benito Juárez se caracterizó por sus reformas liberales y su espíritu
democrático. El presidente Juarez también lideró la defensa del
país durante la invasión francesa en 1862.
Ubicación: av. Juárez, Centro Histórico.
7. Fuente de Petróleos
La Expropiación Petrolera es uno de los
acontecimientos más trascendentes de la historia moderna de México. En 1938 el
Presidente de la República, el Gral. Lázaro Cárdenas, emitió el decreto que
nacionalizó los yacimientos petroleros mexicanos en manos de empresas
norteamericanas. Con ello se impulsó la industrialización de México como nunca
antes. La Fuente de Petróleos es un homenaje a la unión del pueblo mexicano
durante aquel acontecimiento que reavivó el nacionalismo.
Ubicación: av. Paseo de la Reforma,
Centro Histórico.
8. Fuente de Cibeles
Esta majestuosa fuente es una réplica exacta de su original situada en Madrid, España. Es una donación de la comunidad española en México y fue inaugurada en 1980. Desde entonces representa la hermandad entre ambas ciudades que comparten lazos históricos y culturales.
Ubicación: av. Oaxaca s/n , Plaza de
Cibeles.
El Caballito, creado por el
escultor Manuel Tolsa,es uno de los monumentos más antiguos de Ciudad de
México. Se realizo en el siglo XVIII a pedido de un grupo de burgueses ansiosos
por adular al rey Carlos IV de España con esta representación ecuestre.
El Caballito ha sobrevivido a todos los
acontecimientos históricos que sucedieron desde la época del Virreinato.
Ocupó diferentes lugares de la ciudad hasta que finalmente fue colocado frente
al Museo Nacional de Arte.
Ubicación: Calle Tacuba esquina Eje
Central, Centro Histórico.
10. Monumento a la Raza
Este monumento piramidal data de 1940 y
es un reconocimiento a las raíces prehispánicas de México. Está coronado por la
escultura de un águila devorando una serpiente cuya imagen también es el motivo
principal del Escudo Nacional. Dicha escultura estaba destinada a formar parte
del nuevo palacio legislativo en tiempos del porfiriato aunque esto no se
concretó.
Ubicación: av. Insurgentes norte
HISTORIA DE LA CIUDAD DE MÉXICO
Pocas
ciudades en el mundo poseen una historia tan rica y antigua como la Ciudad de
México, urbe cuya zona metropolitana ha albergado importantes asentamientos
humanos desde hace más de 2 mil años.
Etapa
prehispánica (2000 a.C. - 1521)
La cuenca
de México, está delimitada al sur y al poniente por las estribaciones de la
Sierra del Ajusco, al norte por la Sierra de Guadalupe y al oriente por
los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Ubicada a 2,240 metros de altura sobre el nivel
del mar, esta región lacustre, caracterizada por su suave clima y riqueza de
recursos naturales empezó a ser habitada desde tiempos remotos. Varios miles
de años atrás, la cuenca de México junto con otras regiones de Mesoamérica
fueron el sitio donde se desarrolló una de las más importantes revoluciones
agrícolas de la humanidad, cuando se domesticaron en sus tierras el maíz, el
tomate, la calabaza, el chile, el chocolate, entre otras importantes especies
de animales y vegetales que con el tiempo constituirían parte fundamental de
la dieta no sólo en el continente americano sino en amplias regiones de
Europa y Asia.
Siglos más
tarde, alrededor del año 1000 a.C. empezarían a florecer en las riberas del
Lago de Texcoco varias villas y pequeñas aldeas dedicadas en un principio a
la agricultura pero que con el tiempo verían surgir en ellas otras actividades
como la cerámica y el comercio. La raíz de la prosperidad agrícola de estas
aldeas estaba basada en el modelo de chinampa, un sistema de
explotación intensiva de la tierra mediante la construcción de islas
artificiales sobre los lagos de la cuenca que eran fertilizadas por el sieno
y la materia orgánica depositada en el lago, y que contaba con una provisión
permanente de agua que permitía tener varias cosechas al año. Este modelo
agrícola estimuló la consolidación de sociedades teocráticas altamente
desarrolladas de entre las cuales destacan especialmente la de Cuicuilco al
sur del Valle de México y la de Teotihuacan al norte, esta última llegó a
tener más de 100 mil habitantes en su periodo de mayor esplendor, siendo la
ciudad más poblada del mundo en su tiempo y centro político, cultural y
económico de una de las más influyentes civilizaciones de la América
precolombina. Ambas ciudades sufrieron el embate de la fuerzas de la
naturaleza, Cuicuilco vio su fin en medio de la lava y las cenizas ardientes
del Volcán Xitle. Teotihuacan sufrió una sequía a consecuencia de la
sobreexplotación de sus recursos naturales que junto con problemas políticos
internos y la llegada de invasores de Aridoamérica, pusieron fin a varios
siglos de hegemonía en el México Central.
Cientos de
años más tarde, cuando el nombre de estas antiguas ciudades era ya fuente de
inspiración de mitos y leyendas, la cuenca de México empezó a recibir nuevos
grupos de pobladores pertenecientes a tribus provenientes del norte, que
tenían como lenguaje común el náhuatl. Estas tribus se fueron abriendo paso
entre los grupos que seguían habitando la región, aprendieron algunas de sus
costumbres y técnicas agrícolas, estableciendo varias ciudades que con el
tiempo formarían una compleja red de centros productivos y de intercambio
comercial en todas las inmediaciones del Lago de Texcoco. Algunas de estas
ciudades fueron Azcapotzalco, Culhuacán, Texcoco, Mixcoac y Tlacopan, entre
otras, pero especialmente una, la más nuevas de todas, empezaría a adquirir
gran poder hasta el punto de prácticamente igualar el esplendor que algún día
tuvo Teotihuacan, se trataba de una ciudad fundada en un islote en medio del
lago, su nombre era México – Tenochtitlan.
México –
Tenochtitlan, cuyo nombre significa “en el ombligo de la Luna” fue fundada el
13 de marzo de 1356.Tras aprovechar varias oportunidades tácticas en medio de
una serie de conflictos militares entre las ciudades ribereñas del Lago de
Texcoco, Tenochtitlan rápidamente se convirtió en centro de un imperio que
tras una intensa campaña de expansión amplió sus dominios a tierras tan
lejanas como Chiapas y Centroamérica a lo largo de dos siglos, controlando
gran parte del territorio de Mesoamérica desde las costas del Golfo de México
al este hasta el Océano Pacífico al oeste. De esta manera, Tenochtitlan
creció hasta convertirse en una de las más prosperas y pobladas urbes del
siglo XV en el mundo, contando sus habitantes con servicios que eran
desconocidos en esa época en la mayoría de las ciudades del viejo mundo tales
como agua potable, drenaje, en otros. Sus calles eran amplias y pavimentadas,
y estaban organizadas en torno a cuatro calzadas que partían desde una
inmensa plaza en el centro de la ciudad hacia los cuatro
puntos cardinales dando lugar a una ordenada cuadrícula ortogonal integrada
por calles pavimentadas y canales por donde llegaban mercancías tanto de
localidades ribereñas como de los puntos más remotos del imperio. En el
centro de esta ciudad se ubicaba el centro ceremonial, mismo que se
caracterizaba por sus altas pirámides realizadas en mampostería así como por
las celebraciones rituales que incluían desde bailes y ceremonias hasta
sacrificios humanos.
A
principios del siglo XVI, en pleno esplendor de Tenochtitlan, un
acontecimiento cambió para siempre laciudad del mundo, el
descubrimiento de América y años más tarde la expedición del español Hernán
Cortés a territorios de la actual República Mexicana. Fue así que en 1519,
tras haber recorrido gran parte de Mesoamérica con un pequeño ejército de
españoles pero aliado con una gran milicia conformada por pueblos indígenas
enemigos de Tenochtitlan, pero sobre todo portando consigo algunas
enfermedades desconocidas en el Nuevo Mundo, como la viruela, Hernán Cortés
fue recibido por el emperador Moctezuma II, quien fue apresado poco después.
Tras una
serie de levantamientos populares y la expulsión del ejército español,
Tenochtitlan fue sitiada en mayo de 1521 y después de sufrir durante tres
meses la falta de agua y alimentos, así como el azote de las nuevas
enfermedades traídas por los europeos, México – Tenochititlan cayó el 13 de
agosto de 1521.
Etapa
Virreinal (1521 - 1821)
Tras
finalizar la conquista de Tenochtitlan, los españoles se asentaron
provisionalmente en una de las poblaciones ribereñas del sur, Coyoacán, misma
que fue el punto de partida para el avance militar durante los primeros años
de la Conquista hasta que en 1528, se nombró a México (La Antigua México –
Tenochtitlan) como sede de la Audiencia de México y ocho años más tarde,
capital del Virreinato de la Nueva España, edificándose
la ciudad española sobre los restos de
la ciudad indígena tomando como punto de partida la traza
ortogonal de sus calzadas principales y conservando el gran espacio abierto
de la antigua zona ceremonial, que con el trascurso de los años se
convertiría también en la gran plaza central de la Ciudad de
México, en torno a la cual se edificó la sede del gobierno virreinal y la
primera piedra de la futura catedral de México, sede del poder religioso. De
esa manera quedó instituido un modelo de ciudad que sirvió de
base para la fundación de otras ciudades en el territorio mexicano y el resto
de Latinoamérica.
Con el
transcurrir del siglo XVI el sector indígena de la población continuó
sufriendo distintas epidemias que mantuvieron la población por debajo de los
niveles que había tenido durante la época prehispánica, pero pronto habrían
de darse en ella importantes fenómenos sociales, culturales y económicos como
el mestizaje, la llegada de varias ordenes religiosas que difundieron
incesantemente el cristianismo, el cultivo de otras especies vegetales y la
cría de ganado, así como la consolidación de una administración local que
desde la Ciudad de México controlaba la impartición de justicia, el
recaudo de impuestos y la vigilancia de las leyes provenientes desde la
metrópoli, en un amplio territorio que abarcaba la totalidad del actual
México, Centroamérica, Filipinas, California, Colorado, Nuevo México y Texas,
en un virreinato que era la joya de la corona del Imperio Español.
En ese
contexto, durante los tres siglos de gobierno virreinal, la Ciudad de
México fue un punto político de primer nivel que a pesar del control por
parte del imperio, logró conservar una relativa autonomía respecto de ésta,
sobre todo en los aspectos de administración virreinal y comercio,
convirtiéndose en una destacado centro de intercambio de mercancías
provenientes tanto de Europa como de Asia, así como en un brillante centro
cultural que fue sede de la primera imprenta y de la primera universidad de
las Américas. Como sede del arzobispado de México, la ciudadatestiguó la
construcción de una inmensa cantidad de conventos y templos, la mayoría de
ellos realizados en estilo barroco que por su riqueza y magnitud rivalizaban
con los construidos por los europeos. Así, durante la última etapa de la
época virreinal, la Ciudad de México era considerada una de las ciudades
más impresionantes construidas por los europeos en ambas partes del
Atlántico, una auténtica “Ciudad de Palacios” como la definiera a finales del
siglo XVIII, el científico y viajero alemán Alexander von Humboldt. De esta
época de la historia datan la mayor parte de las construcciones del Centro
Histórico, la Alameda Central(primer parque de la ciudad ), el Paseo de
Bucareli y un sinnúmero de construcciones religiosas dispersas por toda la
zona metropolitana, así como los barrios tradicionales deCoyoacán, San Ángel y Tlalpan.
Siglo XIX
El siglo
XIX junto con la independencia de México trajo consigo varias décadas de
inestabilidad política y económica, primero como sede de un primer imperio
mexicano gobernado por el consumador de la independencia Agustín de Iturbide
y luego como asiento de una débil república que vio su momento más lamentable
cuando en 1847 fue ocupada por el ejército estadounidense. Tras luchas entre
grupos conservadores y liberales, se dio una nueva invasión, esta vez a manos
del ejército francés que facilitó la llegada del Archiduque Maximiliano de
Habsburgo y Carlota Amalia de Bélgica, quienes fueron coronados emperadores
el 10 de abril de 1864 en la Catedral Metropolitana respaldados por un sector minoritario de la
sociedad mexicana, estableciéndose de esa manera el segundo imperio mexicano
que tuvo como residencia real el Castillo de Chapultepec. Este segundo imperio mexicano tuvo una breve
duración pero una gran trascendencia para el desarrollo de
la Ciudad de México, ya que en este periodo se traza el Paseo de la
Emperatriz, el actual Paseo de la Reforma, para comunicar el Castillo de Chapultepec con el
Centro Histórico, asentándose de esta manera la primera avenida que sería eje
para el futuro desarrollo de la Ciudad de México y la llegada de
nuevas ideas de urbanismo provenientes del continente europeo.
Tras la
caída del imperio y el restablecimiento de la república,
la Ciudad de México vivió un periodo de gran desarrollo económico,
promovido por el establecimiento de vías de ferrocarril, fábricas y comercio
de gran escala, del cual son muestras los grandes almacenes abiertos en el
Centro Histórico como El Palacio de Hierro y el Puerto de Liverpool que
permitían a los sectores más acomodados de la sociedad acceder a las
novedades del mobiliario y moda de Europa. Es en esta época cuando se
fraccionan los primeros ensanches de la ciudad la Colonia
Guerrero, Santa María La Ribera y la actual colonia Tabacalera como asiento de
la emergente clase media. También en ese entonces el gobierno inició una
importante serie de trabajos para conmemorar el centenario de la
independencia en 1910 que incluyó la construcción de importantes edificios
públicos como el Palacio de Comunicaciones, el Palacio Postal y el Palacio de Bellas Artes, así como varios de los hitos que conforman el eje
monumental del Paseo de la Reforma, destacando especialmente el Ángel de la Independencia, que se convertiría en el nuevo símbolo de la ciudad.
|
CENTRO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE MÉXICO
El Centro
Histórico es la parte más antigua de la Ciudad de México y también es la que
contiene algunos de los tesoros culturales más apreciados del país. El Centro,
como lo llaman los habitantes de la ciudad, es una zona de calles que nos
invitan a viajar al pasado y recordar sus tiempos de esplendor, tiempos en que
las carrozas tiradas por caballos llevaban en su interior a virreyes y altos
funcionarios, mientras comerciantes, frailes y religiosas, artesanos y otros
personajes se abrían paso entre las famosas y bellas calles de la "Ciudad
de los Palacios".
En el Centro
Histórico de la Ciudad de México se encuentran verdaderas joyas de la
arquitectura como la Catedral Metropolitana, construida a lo largo de tres
siglos y que engloba en un mismo espacio los distintos estilos de la época
virreinal. A unos pasos de la catedral se encuentran el Palacio Nacional, sede
del Poder Ejecutivo mexicano y el Ayuntamiento de la Ciudad de México, ambos
frente al Zócalo de la ciudad o Plaza de la Constitución (la segunda más grande del
mundo después de la Plaza Roja de Moscú).
Caminando hacia la zona de la Alameda Central, en la calle de 5 de mayo, nos encontramos con
destacados ejemplos de la arquitectura ecléctica porfiriana.

Muy cerca de ahí,
sobre la Calle de Tacuba, nos topamos con lugares tan tradicionales de la
ciudad, como El Café Tacuba, un agradable restaurante, decorado con un
excelente gusto mexicano con mosaicos de Talavera y en donde se sirven las
delicias de la cocina tradicional mexicana. En la misma calle se encuentra
Plaza Tolsá, lugar de gran armonía arquitectónica, con edificios tan destacados
como el Museo Nacional de Arte, uno de los más bellos del Centro Histórico y el
Palacio de Minería, de austera sobriedad neoclásica que alberga la Feria del
Libro del Palacio de Minería, una de las más concurridas de la ciudad. Casi
enfrente de la Plaza Tolsá, a un lado del Palacio de Minería, se encuentra el
hermoso Palacio de Correos, edificio de refinado estilo inspirado en la
arquitectura de Venecia.
Justo frente al Palacio de Correos, atravesando el Eje Central, nos encontramos
con el maravilloso Palacio de Bellas Artes, una de las salas de conciertos más hermosas del
mundo, decorada con impresionantes esculturas ejecutadas en estilo Art Nouveau
para el exterior, que contrastan con la sobria elegancia de su interior Art
Deco, decorado con motivos geométricos y prehispánicos. Es en frente de este
Palacio, desde donde podemos apreciar otro de los edificios más simbólicos de
la urbe, la Torre Latinoamericana, el primer rascacielos de la ciudad y en su tiempo
la construcción más alta de Latinoamérica, el cual en su cúspide cuenta con un
mirador, que en días despejados, permite tener hermosas perspectivas a los
cuatro puntos cardinales de la ciudad.
El Centro Histórico de la Ciudad de México, es un lugar tan maravilloso, que no
podríamos terminar de enumerar sus grandes atractivos y leyendas, mismas que
han pasado a formar parte del legado nacional, lo que ha llevado a la UNESCO a
declararlo como "Patrimonio Cultural de la Humanidad". Durante los
últimos años se ha emprendido una intensa campaña de restauración, para devolverle
a la zona el esplendor y el dinamismo que la caracterizaba en otras épocas.
El Centro
Histórico es la parte más antigua de la Ciudad de México y también es la que
contiene algunos de los tesoros culturales más apreciados del país. El Centro,
como lo llaman los habitantes de la ciudad, es una zona de calles que nos
invitan a viajar al pasado y recordar sus tiempos de esplendor, tiempos en que
las carrozas tiradas por caballos llevaban en su interior a virreyes y altos
funcionarios, mientras comerciantes, frailes y religiosas, artesanos y otros
personajes se abrían paso entre las famosas y bellas calles de la "Ciudad
de los Palacios".
En el Centro
Histórico de la Ciudad de México se encuentran verdaderas joyas de la
arquitectura como la Catedral Metropolitana, construida a lo largo de tres
siglos y que engloba en un mismo espacio los distintos estilos de la época
virreinal. A unos pasos de la catedral se encuentran el Palacio Nacional, sede
del Poder Ejecutivo mexicano y el Ayuntamiento de la Ciudad de México, ambos
frente al Zócalo de la ciudad o Plaza de la Constitución (la segunda más grande del
mundo después de la Plaza Roja de Moscú).
Caminando hacia la zona de la Alameda Central, en la calle de 5 de mayo, nos encontramos con
destacados ejemplos de la arquitectura ecléctica porfiriana.

Muy cerca de ahí, sobre la Calle de Tacuba, nos topamos con lugares tan tradicionales de la ciudad, como El Café Tacuba, un agradable restaurante, decorado con un excelente gusto mexicano con mosaicos de Talavera y en donde se sirven las delicias de la cocina tradicional mexicana. En la misma calle se encuentra Plaza Tolsá, lugar de gran armonía arquitectónica, con edificios tan destacados como el Museo Nacional de Arte, uno de los más bellos del Centro Histórico y el Palacio de Minería, de austera sobriedad neoclásica que alberga la Feria del Libro del Palacio de Minería, una de las más concurridas de la ciudad. Casi enfrente de la Plaza Tolsá, a un lado del Palacio de Minería, se encuentra el hermoso Palacio de Correos, edificio de refinado estilo inspirado en la arquitectura de Venecia.
Muy cerca de ahí, sobre la Calle de Tacuba, nos topamos con lugares tan tradicionales de la ciudad, como El Café Tacuba, un agradable restaurante, decorado con un excelente gusto mexicano con mosaicos de Talavera y en donde se sirven las delicias de la cocina tradicional mexicana. En la misma calle se encuentra Plaza Tolsá, lugar de gran armonía arquitectónica, con edificios tan destacados como el Museo Nacional de Arte, uno de los más bellos del Centro Histórico y el Palacio de Minería, de austera sobriedad neoclásica que alberga la Feria del Libro del Palacio de Minería, una de las más concurridas de la ciudad. Casi enfrente de la Plaza Tolsá, a un lado del Palacio de Minería, se encuentra el hermoso Palacio de Correos, edificio de refinado estilo inspirado en la arquitectura de Venecia.
Justo frente al Palacio de Correos, atravesando el Eje Central, nos encontramos
con el maravilloso Palacio de Bellas Artes, una de las salas de conciertos más hermosas del
mundo, decorada con impresionantes esculturas ejecutadas en estilo Art Nouveau
para el exterior, que contrastan con la sobria elegancia de su interior Art
Deco, decorado con motivos geométricos y prehispánicos. Es en frente de este
Palacio, desde donde podemos apreciar otro de los edificios más simbólicos de
la urbe, la Torre Latinoamericana, el primer rascacielos de la ciudad y en su tiempo
la construcción más alta de Latinoamérica, el cual en su cúspide cuenta con un
mirador, que en días despejados, permite tener hermosas perspectivas a los
cuatro puntos cardinales de la ciudad.

El Centro Histórico de la Ciudad de México, es un lugar tan maravilloso, que no
podríamos terminar de enumerar sus grandes atractivos y leyendas, mismas que
han pasado a formar parte del legado nacional, lo que ha llevado a la UNESCO a
declararlo como "Patrimonio Cultural de la Humanidad". Durante los
últimos años se ha emprendido una intensa campaña de restauración, para devolverle
a la zona el esplendor y el dinamismo que la caracterizaba en otras épocas.
ACTIVIDADES ECONÓMICAS
Sector de actividad económica
|
Porcentaje
de aportación al PIB estatal (año 2009)
|
Actividades
primarias
|
1.60
|
Agricultura, ganadería, aprovechamiento forestal, pesca y caza
|
1.60
|
Actividades
secundarias
|
34.87
|
Minería
|
0.43
|
Construcción y Electricidad, agua y gas
|
7.55
|
Industrias Manufactureras
|
26.89
|
Actividades
terciarias
|
65.53
|
Comercio, restaurantes y hoteles
(Comercio, Servicios de alojamiento temporal y de Preparación de alimentos y bebidas) |
20.13
|
Transportes e Información en medios masivos
(Transportes, correos y almacenamiento) |
6.95
|
Servicios financieros e inmobiliarios
(Servicios financieros y de seguros, Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles) |
15.65
|
Servicios educativos y médicos
(Servicios educativos, Servicios de salud y de asistencia social) |
9.50
|
Actividades del Gobierno
|
4.38
|
Resto de los servicios*
(Servicios profesionales, científicos y técnicos, Dirección de corporativos y empresas,Servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación, Servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos, y Otros servicios excepto actividades del Gobierno ) |
6.92
|
Total
|
100
|
Su Aportación al
Producto Interno Bruto (PIB) nacional es del 9.2%
El estado de México tiene primer
lugar nacional en:
a) Producción de lilium, clavel, crisantemo, rosa de invernadero, y tuna.
a) Producción de lilium, clavel, crisantemo, rosa de invernadero, y tuna.
b) Captura pesquera
de carpa y trucha.
c) Producción
pecuaria de carne de ovino en canal.
Datos generales
Localización geográfica
El Estado de México se localiza en la porción central de la República Mexicana, es una de las zonas más altas de la llamada altiplanicie mexicana.Tiene una superficie de 22 351 km2
Limita al norte con Querétaro e Hidalgo, al sur con Morelos y Guerrero; al oeste con Michoacán, al este con Tlaxcala y Puebla, y rodea al Distrito Federal.
Población
El estado de México cuenta con 15 175 862 habitantes, el 13.5% del total del país. Distribución de población: 87% urbana y 13% rural; a nivel nacional el dato es de 78 y 22 % respectivamente.
El estado de México es la cuarta ciudad mas poblada en el mundo.
Porcentaje territorial
El Estado de México representa 1.1% de la superficie del país.abril 22, 2015
SIMBOLOS DEL ESTADO DE MÉXICO
Escudo del Estado de México
El escudo del Estado de México simboliza
su historia, su tradición y el pensamiento de su pueblo. Contiene
dieciocho abejas que representan el número de los Distritos Judiciales
del Estado. Está constituido por el lema Patria, Libertad, Trabajo y
Cultura, y se simbolizan así:
Patria
Águila nacional en el copete del escudo. La bandera, el himno nacional, y el dibujo en el cuartel superior izquierdo que representa el volcán Xinantécatl, la pirámide del Sol de Teotihuacán y el topónimo original de Toluca.
Águila nacional en el copete del escudo. La bandera, el himno nacional, y el dibujo en el cuartel superior izquierdo que representa el volcán Xinantécatl, la pirámide del Sol de Teotihuacán y el topónimo original de Toluca.
Libertad
Representada en el segundo cuartel superior derecho por un cañón de la época, sobre el lugar donde se desarrolló la batalla del Monte de las Cruces, el 30 de octubre de 1810.
Representada en el segundo cuartel superior derecho por un cañón de la época, sobre el lugar donde se desarrolló la batalla del Monte de las Cruces, el 30 de octubre de 1810.
Trabajo y Cultura
Representados juntos en el tercer y cuarto cuartel, contiene el topónimo de México, el cual le dio nombre a la patria y al estado, los surcos de la agricultura produciendo plantas de maíz y el libro abierto del saber, sobre de éste un engrane fabril, una hoz, un zapapico, una pala y un matraz, herramientas del trabajo humano.
Representados juntos en el tercer y cuarto cuartel, contiene el topónimo de México, el cual le dio nombre a la patria y al estado, los surcos de la agricultura produciendo plantas de maíz y el libro abierto del saber, sobre de éste un engrane fabril, una hoz, un zapapico, una pala y un matraz, herramientas del trabajo humano.
Significado de la palabra "México" |
Nuestra entidad es una de las 32 que
integran los Estados Unidos Mexicanos. Lleva el nombre de la nación
misma y de la capital nacional, y por tal motivo suele denominársele
estado de México, para distinguirla de las anteriores, aunque
oficialmente se llama nada más México, como lo registra el artículo 43
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Según la tradición, la palabra México proviene de tres voces del
idioma náhuatl: metztli, que significa luna; xictli, ombligo o centro;
co, lugar. Tanto en sentido literal como metafórico quiere decir "en el
ombligo de la luna"; o dicho de otra manera: "en el centro del lago de
la luna".
¿Por qué esa denominación? Porque el contorno de los antiguos lagos
que ocupaban la cuenca de México, se parecía a la figura de un conejo,
similar a la silueta que forman las manchas lunares vistas desde la
tierra. Y como la gran ciudad de Tenochtitlán estaba en el centro de
estos lagos, simbólicamente se ubicaba también en el "ombligo" del
conejo de la luna.
Otra versión acerca del origen de la palabra es que deriva de
Mexictli, nombre dado al dios Huitzilopochtli, "el colibrí del sur" que
condujo a los mexicas hacia la región lacustre de centro de México.
Mexictli se compone de las raíces metl (maguey), xictli (ombligo) y el
locativo co, su traducción sería "en el ombligo del maguey", lo cual nos
habla del sentido mitológico que a esta planta le dieron las culturas
prehispánicas.
Himno del estado de México
Música del Himno
Creado con el propósito de recordar
nuestro pasado, rendir homenaje a nuestros héroes y enorgullecernos de
nuestras raíces, pero sobretodo con el objetivo primordial de destacar
las particularidades de nuestro estado entre todos los que conforman la
República Mexicana.
Heriberto Enríquez quien es el autor de la letra de
esta obra de exaltada inspiración y hondo sentimiento, nació en la
capital de nuestro estado el 16 de marzo de 1884, fue destacado
profesionista dedicado especialmente a la labor educativa, fundador de
la Escuela Superior Nocturna Lázaro Cárdenas y de la Escuela Normal
Nocturna Miguel Hidalgo.
El encargado de musicalizar esta pieza fue Manuel Esquivel Durán
oriundo de la ciudad de Pachuca, Hidalgo, nacido el 17 de junio de
1892. En 1917 se le encomendó la banda de música de nuestra entidad
cargo que desempeñó durante 48 años, además de inaugurar por cuenta
propia el Conservatorio de Música y Declamación del cual años más tarde
surgiría la Orquesta Sinfónica Toluqueña, entre otras destacadas
acciones que contribuyeron a que el Ejecutivo Estatal acordara inhumarlo
en la Rotonda de los Hombres Ilustres.
Letra oficial del Himno del Estado de México
Coro
El Estado de México es una prepotente existencia moral; porción es de la prístina cuna de la gran libertad nacional.
Estrofas
I
Son sus hijos, su carne y su sangre, en la pena, sufridos y estoicos; en la guerra, patriotas y heroicos; y en la paz, hombres son de labor.
Mexicanos por patria y provincia
responsables en este momento son un solo y viril sentimiento; son un alma de fuerza y de amor.
II
Cuando el mundo se agita en el odio reventando en ciclones de guerra e inundando de horror de la tierra la antes fresca y prolífica faz, el país, que ya supo de angustia semejante, en el mundo tan vieja, a los pueblos en pugna aconseja el amor, el trabajo y la paz.
III
Piensa el hombre y trabaja en la vida; dentro de ella su anhelo que crece, útil la hace y al par la embellece con talento, cultura y bondad. ¡Y es feliz adorando a su Patria cuando quiere alcanzar la excelencia, y depura su humana conciencia respirando, en la paz, libertad! |
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